Cráter de luna
su inefable transparencia,
la instalé en su cuarto y en el corredor
de un abril que nos abrió sus puertas.
Naufragué en su calle y puse la canción,
testamento irrevocable,
dónde estabas tú, entonaba hasta el reloj
la tonada libre y fulgurante.
Y se olvidó y se olvidó
que hay un misterio
que solo existe para dos.
Y se perdió y se perdió,
cráter de luna,
calle perdida de mi amor.
Yo encendí la luna para perpetuar
el valor de cada instante,
yo encendí la luna para ser farol,
no luciérnaga y falso diamante.
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