La espina
en la cima de mi montaña
y una nube se posó
sobre mi tela de araña.
Sabe Dios lo que pasó,
está escrito en mis entrañas,
la zarpa que desgarró
mi túnica de pasión.
Tú sabes cuál es mi dolor
por favor dame calor.
El carmín no es solución
mi alma sigue gritando,
la carne viva cicatrizó
pero mi herida sigue debajo.
No hay dolor, puedo dormir,
ahora estoy acostumbrado,
ahora me puedo reír,
me puedo reír de ti.
Sabemos cual es mi dolor
por favor dame calor.
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