República feliz
No quería aprender a ser mayor
me negaba a dormir sin mi chupete
por navidad cargado de juguetes
llegaba desde Oriente el rey Melchor.
Mi patria era un baúl en el desván
un loro que decía palabrotas
las aventuras del gato con botas
una peonza un globo un antifaz.
No había llegado la televisión
los chavales jugábamos al toro
el mar estaba lleno de tesoros
en la panza de un viejo galeón.
República feliz: sin lunes sin acné
en la provincia de nunca Jamás
el día que cumplí catorce desperté
del sueño de llamarme Peter Pan.
La vida era una puerta sin abrir
los adultos hablaban en un barrio
la posguerra afilaba las navajas
y andaba en las botellas el anís.
A lomos de un Babieca de cartón
llegué más lejos que cualquier jinete
y di la vuelta al mundo en patinete
sin ausentarme de mi habitación.
Era un lujo pecar el porvenir
raptaba niños como el tío del saco
por cada Ave María cinco tacos:
pirula, caca, culo, pedo, pis.
Las nubes eran mapas de algodón
no habían muerto los dioses todavía
el mundo era un limón y yo tenía
prisa por estrenar el corazón.
Versión de "Infancia olvidada"
No quería aprender a ser mayor
me negaba a dormir sin mi chupete
por navidad cargado de juguetes
llegaba desde Oriente el rey Melchor.
Mi patria era un baúl en el desván
un loro que decía palabrotas
las desventuras del gato con botas
una peonza un globo un antifaz.
Éra mentira la televisión
los maletas jugábamos al toro
el mar era una mina de tesoros
en la panza de un viejo galeón.
República feliz: sin lunes, sin acné
en la provincia de Nunca Jamás
el día que cumplí catorce desperté
del sueño de llamarme Peter Pan.
La vida era una puerta sin abrir
los adultos hablaban en voz baja
la posguerra oxidaba las navajas
y helaba en las botellas de anís.
A lomos de un Babieca de cartón
llegué más lejos que cualquier jinete
y gané el Tour de Francia en patinete
sin ausentarme de mi habitación.
Era un lujo pecar el porvenir
raptaba niños como el tío del saco
por cada Ave María cinco tacos:
pirula, caca, culo, pedo, pis.
República feliz: sin besos ni parné
bajo el sol imposible de Hawai.
El día que cumplí cincuenta desperté
del sueño de llamarme Dorian Gray.
Las nubes eran mapas de algodón
no habían muerto los dioses todavía
el mundo era un limón y yo tenía
prisa por estrenar el corazón.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
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