La canción del ángel
convocaba el sueño desde ya,
temiendo que se me escapara,
y animando el corazón de banda a banda
vi pasar un ángel de cabello mate
y de tez dorada.
Voló tan bajito, sobre mi ventana,
que fuera de quicio olvidé el oficio
y me fascinaba.
Solicito y tibio le inventé una cara
y, bajo sus ojos, descubrí el rocío
que se derramaba,
presentí el infierno que le acompañaba
y busqué remedios para la tristeza
que le derrotaba.
Lloraba bajito,
tan atribulada,
que fuera de quicio olvide el oficio
y me lamentaba.
¿Quién te dañaría
princesita fría de la madrugada?
¿Quién cegó la orilla
de tus energías sin saber sanarla?
Quisiera bordarte y encargarte
el resto de mis alegrías
pero, bien pensado,
para tanto duelo no te alcanzaría.
¿Quién te dañaría
princesita fría de la madrugada?...
Apretado el corazón, ya se alejaba,
no bastó mi instinto
para el maleficio que le adivinaba;
para el mal de amores o
para las desgracias
o para el desatino
no tienen sentido ni las esperanzas.
Y se fue tan bajito,
como si llegara,
que fuera de quicio olvide el oficio
y me derrumbaba.
¿Quién te dañaría
princesita fría de la madrugada?...
(1987)
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Grabado en París en dos etapas, en 1979 y 1983, Altea recupera el encuentro creativo en el exilio de Patricio Castillo y Osvaldo "Gitano" Rodríguez, dos nombres vinculados a la Nueva Canción Chilena. El álbum permaneció inédito durante décadas hasta que un proceso de restauración, remezcla y remasterización realizado por el sello y estudio Árbol de Sonidos permitió recuperar unas grabaciones marcadas por una mirada más íntima sobre el exilio.