Yo tengo un amigo
que aguarda mi vuelta,
con una sonrisa y
un sabor a fiesta.
Que pone su ingenio
donde va mi mano
y me da su verso
a cada verano.
Yo tengo un amigo,
que decir, austero,
forjador de penas,
morador de anhelos.
Que comparte el frío
de las despedidas
con el seco abrigo
de su voz vencida.
Yo tengo un amigo
que ríe conmigo,
que no anida en ojos
para mi castigo.
Que me da su apoyo
sin cobrar embargos,
que conozco poco
y que conozco tanto.
Yo tengo un amigo
que peca de duende,
que me llega y luego
se desaparece.
Que una vez parece
en la bondad herido
y otras, una flor
que acariciara un niño.
Yo tengo un amigo
sin edad ni nombre,
que tiene un camino
como cualquier hombre.
Si acaso a lo lejos
la nostalgia quema
un viento indiscreto...
mi canción le lleva.
(1976)
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.