De l'espai no te'n refies mai
molt gran i estrany
s'acosta a la terra.
No sabem si en so de pau
o de guerra.
Es pressuposa que tan sols ve
a buscar mà d'obra.
Mà d'obra!
I que és aquest el gran perill
que passem.
Es pressuposa que no trigarà
en arribar
ni molt ni gaire: Gens.
A hores d'ara ja deu ser prop.
Es pressuposa que no és gent
com nosaltres.
No són humans. Són com màquines.
Estranyes màquines
que ho poden tot,
que ho xuclen tot,
que tot ho volen.
Es demana calma al poble.
No patiu! Es prendran mesures.
Calma! Tranquil·litat!
El poble està calmat.
No s'ha posat nerviós.
I més d'un a pensat:
Home, si paguen millor...
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.