Cadena Paladar
La pasión, la bondad de esa dulce mujer
que se hizo rica y famosa vendiendo tamal en la arena
pregonando descalza por playa de Ipanema.
Y por esas cosas locas que hay en las telenovelas
donde realidad y ficción dejan siempre sus secuelas
y cuando Regina Duarte comenzó a ser un fetiche
todo el mundo allá en La Habana quiso hacer su timbiriche.
Yo voy a hacer mi Paladar, mejor que el Tocororo.
Pa' que tú puedas comer chatinos y arroz moro.
Mejor que el Tocororo.
Chatinos y arroz moro.
Fue así, de esa manera empezó la batalla campal
del Estado Cubano y la Cadena Paladar.
Argumentando la ley, la salud, la paz y la decencia
no podían soportar tan cruda competencia.
Persiguieron la moamba, requisaron los insumos
y multaron los indicios de sociedad de consumo.
Y una noche, en una de ellas, cuando mejor se comía,
llegó el Jefe de Sector como con treinta policías.
Y se acabó mi Paladar mejor que el Tocororo.
Pa' que tú puedas comer chatinos y arroz moro.
Mejor que el Tocororo.
Chatinos y arroz moro.
Y pasó el tiempo y agosto violento por el calendario
y yo me convertí en un pequeño empresario.
Tengo licencia para empalagar tus sentidos dispuestos
y sé hacer malabares pa' pagar los impuestos.
No me preguntes mi hermano, de dónde saco la harina,
dónde pesco la langosta, no me la pongas en China.
No le halles la hipotenusa a este triángulo tan loco
disfruta de tu comida y déjame vivir un poco.
Que ya tengo, mi Paladar mejor que el Tocororo.
Pa' que tú puedas comer, chatinos y arroz moro.
Mejor que el Tocororo.
Chatinos y arroz moro.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
Rajery y Raúl Rodríguez publican Mandry ve? (¿Aún duermes?), un álbum conjunto de once canciones nacido del diálogo entre la tradición musical de Madagascar y el flamenco. La valiha malgache y el tres flamenco se encuentran en un repertorio formado por composiciones propias, piezas tradicionales e improvisaciones, con conexiones rítmicas que alcanzan también a los sones cubanos.