El canto del ángel
De niño supo de empeños
Con todo, abrigaba sueños
Su corazoncito ardiendo
Como roble fue creciendo
Sumando nuevas alturas
Hasta lograr la estatura
Que el mundo vio con asombro
Y acomodó entre sus hombros
El peso de tantas dudas
Fue visto en crudos senderos
Curando viejas heridas
Animando nuevos fuegos
Sorteando cada embestida
Ángel, yo juraría que era un ángel
Un ser de espíritu gigante
Que destinado a otra tarea
Supo al filo rebelarse
Ángel, yo juraría que era un ángel
Que entre los hombres se hizo carne
Para sumarse a la pelea
Para abrazar un sueño grande
Por vocación fue porfía
De su tiempo resonancia
Enemigo de distancias
Obrero de un nuevo día
Con su palabra nutría
Con su paso contundente
Cuando la mano demente
Con su zarpazo de lobo
Al compatriota de todos
Eternizó entre su gente
Algunos dicen que ha vuelto
Lo cuentan esperanzados
Han visto en medio del pueblo
Al ángel resucitado
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
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