Zarajota blues
vieja como ninguna
que te observa caminar
como si vas por la luna
La amo
la odio
le tengo un cariño ancestral
Esta ciudad, Zaragoza
siempre se quiere dejar
junto a la boira y al cierzo
y a parte del personal.
Camino por sus callejas
con la nostalgia del mar
para que ahogue la envidia
y nos pueda liberar.
Quieta en la orilla del río
espantada al tiempo
sujeta al desvarío
loca de calles locas
solitaria
con plazas deslumbradas
y paisajes al borde del silencio
Madrastra
madre inútil
invierno de un estío brutal sin primavera
y ese otoño dulcísimo
que afila las paredes de tus viejas murallas
cayéndose por todas tus ventanas
Vieja tumba crecida a mis espaldas
¿a qué hora abandonas el mundo
para huir con nosotros hacia la hermosa mar
tan dulce y tan lejana?
Esta madrastra terrible
que crece entre los secanos
arrebatándole al Ebro
la fuerza de entre sus manos
Espero que un día baje
un fuego de libertad
que le rebaje los humos
de ser una gran ciudad
Tres cosas encontrarás
si en Zaragoza te metes
la envidieta, la locura
y un trozo de libertad
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