El último adiós (o A Argentina)
que cantaron Lepera y Gardel
aunque no llore por ti Argentina
no puedo olvidar treinta mil
que cantaron, amaron, soñaron,
mirando el instante del último adiós.
Cómo podrás inventarte una paz
que se asiente así sin recordar.
Dónde hallarás la memoria perdida
entre el susto y un pobre empezar
a encontrarte reírte, sufrirte,
mirando lo tremendo del último adiós.
Querida el cielo no puede ayudar
a borrar el mal de la verdad
y aunque mi tierra está lejos
la tuya me duele en un tono marcial
y me da por pensar que no puedo llorar.
Porque llorar solo lleva a calmar
la nostalgia de los que no están
y con el tiempo el recuerdo hace muerto
y entonces vas a preguntar
donde están los culpables letales
mirando el fantasma del último adiós.
Quiere mi canto sumarse a tu canto
en un cuento que está por llegar
donde aquel llanto se teja
su manto de fierro y haga recordar
los que amaron, cantaron, soñaron,
mirando la vergüenza del último adiós.
¡Ay! Argentina me salva la fe
con que cantas tu tierra y tu voz.
No puedo menos que alzarme a mi vez
con tu canto mi amor
la esperanza y la resistencia
con que vivo en ti.
Y si otro tiempo sediento de odio
te vuelve a ocupar el amor,
nunca te olvides que hay en el Caribe
un verde esperanza a encontrar
los que amaron, cantaron, soñaron,
mirando la belleza del último adiós.
(1999)
A Víctor Heredia
Cuando la canté en casa de Quito Figueroa, Javier Corte me dijo: "¿el negro Heredia te marcó, eh?" Y tanta razón tenía, que se lo dediqué a Víctor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
El fotógrafo Maxi Vernazza publica Alguien en el mundo, un libro que reúne imágenes de Charly García tomadas entre 1998 y 2008, durante una de las etapas más intensas de su trayectoria: los años atravesados por el concepto Say No More. El volumen nace de casi dos mil fotografías, analógicas y digitales, y recorre escenarios, viajes, estudios, hoteles y momentos cotidianos del músico argentino.
Rajery y Raúl Rodríguez publican Mandry ve? (¿Aún duermes?), un álbum conjunto de once canciones nacido del diálogo entre la tradición musical de Madagascar y el flamenco. La valiha malgache y el tres flamenco se encuentran en un repertorio formado por composiciones propias, piezas tradicionales e improvisaciones, con conexiones rítmicas que alcanzan también a los sones cubanos.