El último adiós (o A Argentina)
que cantaron Lepera y Gardel
aunque no llore por ti Argentina
no puedo olvidar treinta mil
que cantaron, amaron, soñaron,
mirando el instante del último adiós.
Cómo podrás inventarte una paz
que se asiente así sin recordar.
Dónde hallarás la memoria perdida
entre el susto y un pobre empezar
a encontrarte reírte, sufrirte,
mirando lo tremendo del último adiós.
Querida el cielo no puede ayudar
a borrar el mal de la verdad
y aunque mi tierra está lejos
la tuya me duele en un tono marcial
y me da por pensar que no puedo llorar.
Porque llorar solo lleva a calmar
la nostalgia de los que no están
y con el tiempo el recuerdo hace muerto
y entonces vas a preguntar
donde están los culpables letales
mirando el fantasma del último adiós.
Quiere mi canto sumarse a tu canto
en un cuento que está por llegar
donde aquel llanto se teja
su manto de fierro y haga recordar
los que amaron, cantaron, soñaron,
mirando la vergüenza del último adiós.
¡Ay! Argentina me salva la fe
con que cantas tu tierra y tu voz.
No puedo menos que alzarme a mi vez
con tu canto mi amor
la esperanza y la resistencia
con que vivo en ti.
Y si otro tiempo sediento de odio
te vuelve a ocupar el amor,
nunca te olvides que hay en el Caribe
un verde esperanza a encontrar
los que amaron, cantaron, soñaron,
mirando la belleza del último adiós.
(1999)
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