Te estoy esperando, niño


Ya puedo sentir tu canto
con voz de tierra lejana,
te estoy esperando, niño,
abierta está la mañana;
te estoy esperando, hijo,
abierta está la ventana.

Aprenderán a mirar
de a poco tus negros ojos
y cuando busquen la luz
te la daremos nosotros.

Quiero enseñarte el color
que puede tener la vida:
Si se mira desde adentro
negra será la mentira,
roja es la sangre del hombre,
verde puede ser el día.

Mira tu madre en la tarde:
conocerás el color
que puede tener el alma
que está brotando de amor.

Quiero pedirte, hijo mío,
que me mires frente a frente,
y que me cuentes bajito
qué color es el quererte.
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