El chango
el chango sin esperanza,
(...) el cardón secreto
con su río de nostalgia.
Mano que no fue la mía,
tampoco la de mi padre,
quién sería el que robó
su verde color al valle.
Del norte al sur corrió el viento
con su mensaje de muerte,
lloró su herida en la pampa,
la gritó en el sur agreste.
No pregunten el por qué
si acaso es triste mi canto,
que sólo sabré decir:
son cuatro siglos llorando.
La noche es larga y me duele,
cualquiera podrá pensar.
Que el rencor que llevo adentro
es más fuerte que el cantar.
Siento el derecho en la sangre,
quiero salir a gritar
que la aurora siempre llega
al que busca libertad.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.