El barco fantasma
que no encontró playa para descargar
la fuerza, el trabajo de un pueblo naciente
que iba convertido en rojo metal.
Salió del extremo sur un día en septiembre
a buscar el puerto y desembarcar,
para traer frutas, flores, construcciones
y las medicinas que espera el hogar.
Como allá era invierno, tormentas, piratas,
quieren atraparlo, verlo naufragar.
Yo desde aquí muero, ¡qué horrible impotencia!
me falta la ciencia para alcanzar
aquellos piratas que tanto han robado,
que han asesinado allá en el Vietnam.
Pero compañero, son los proletarios
del mundo que juntos ya han decidido
al monstruo parar como un solo hombre
hoy golpean juntos, primero en Le Havre, luego en Róterdam.
Oigan esta historia que nunca termina,
la historia del cobre que está en ultramar,
igual que el caleuche vaga por los mares
y ningún portuario lo habrá de tocar.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.