Cueca larga de la noche
qué lindo, los copihues
y el instrumento.
Noche muy clara,
qué rico si mi negro
me acariciara.
Noche de mayo,
me quemaron tus ojos
como unos rayos.
Noche de marzo,
de pensar en mi amado
yo no me canso.
Noche infinita,
andái entre la pila
y l’agua bendita.
Noche maldita,
cuando te dije «güeno»,
cebolla frita.
Noche siniestra,
todo te lo llevaste,
nada me resta.
Noche de frío,
ándate pa’l infierno
con tus ronquí’os.
Noche mezquina,
cuando partistes solo
pa’ l’Argentina.
Noche inclemente,
en vez de darte un beso
te volé un diente.
Noche serena,
solo un amor por otro
quita la pena.
Noche de güelta,
esta noche te dejo
la puerta agüierta.
Noche de gloria,
se consume la vela
en la palmatoria.
Noche de luna,
te juistes, yo sin darte
causa ninguna.
Noche de trueno,
el amor a la juerza
peor que el veneno.
La noche maire
cuando vuelva mi negro
de Buenos Aires.
Cueca larga
Una carta abierta impulsada desde el entorno del BarnaSants reclama la creación del Ateneu de la Cançó en Barcelona, un espacio dedicado a preservar y dinamizar la canción de autor. La iniciativa cuenta con el respaldo de seis de los ocho exresponsables de Cultura de la Generalitat en las últimas dos décadas, abriendo algunas preguntas que van más allá de la música.
El cantautor valenciano Feliu Ventura presentó el 12 de marzo en la sala Paral·lel 62 de Barcelona su nuevo disco Tot el que hem guanyat perdent (Todo lo que hemos ganado perdiendo), en un concierto dentro del Festival BarnaSants marcado por una sonoridad más rockera y electrónica de lo habitual. Acompañado por una formación en formato power trío con teclado y una escenografía minimalista, Ventura defendió las siete canciones del nuevo trabajo junto a piezas emblemáticas de su repertorio.
Los cuatro referentes de la música chilena compartirán escenario el próximo 25 de abril en el Parque Estadio Nacional en la primera edición del festival Canción Nacional. El encuentro reunirá a figuras clave de la Nueva Canción Chilena y el Canto Nuevo en una cita concebida como acto de memoria colectiva y celebración.
Ayer sábado, el Teatre Principal de Inca (Mallorca) se convirtió en el escenario de "60 anys de l’amor perdut", un emotivo concierto homenaje organizado por el festival BarnaSants para honrar la figura de Joan Ramon Bonet el undécimo integrante de Els Setze Jutges, coincidiendo con las seis décadas de su breve pero influyente trayectoria musical.
La cantautora catalana Judit Neddermann presenta Llibert, un tema dedicado a su abuelo fallecido hace dos años, en el que reflexiona sobre la vida y la muerte como un ciclo continuo. La canción, publicada en la misma fecha de su muerte, se acompaña de un videoclip rodado en espacios significativos para su memoria familiar.