En los altos de Colombia
En los altos de Colombia
hay un papel en el aire
con letras de oro que dice
«con mi amor no ruego a naide».
Mira, niña bonita,
¿quién te mantiene?
Los altos de Colombia
que van y vienen.
Que van y vienen, sí.
Cuerpo de alambre,
préstame tu peineta
para peinarme.
Cuerpo de alambre,
para peinarme.
Versión detallada
Mi vida, y en los al-
tos de Colombia,
mi vida, y en los al-
tos de Colombia,
mi vida, hay un pa-
pel en el aire, sí, ay ay ay,
mi vida, hay un pa-
pel en el aire, sí, ay ay ay,
mi vida, con letras
de oro que dice,
mi vida, «con mi amor
no ruego a naide», sí, ay ay ay.
Mi vida, y en los al-
tos de Colombia, sí, ay ay ay. (¡Vuel…!)
Mira, niña bonita,
¿quién te mantiene?
Los altos de Colombia
que van y vienen, sí, ay ay ay.
Mira, niña bonita,
¿quién te mantiene?, sí, ay ay ay. (¡Dense güelta, hijitas!)
Que van y vienen, sí.
Cuerpo de alambre,
préstame tu peineta
para peinarme, sí, ay ay ay. (¡Ahora!)
Anda, cuerpo de alambre,
para peinarme.
Cueca que aprendió Violeta Parra de su madre, Clarisa Sandoval. Las frases en cursiva y entre paréntesis son animación por parte de los músicos.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
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