La morada de los cóndores
sin alejarse de Chile,
mirando la pampa entera
con sus duros ojos grises.
Otro desde el Illimani
mira el pico de Aconcagua,
y se agita ante el gigante
cual bandera americana.
El cóndor no tiene patria,
o mejor tiene una sola:
Desde el norte al sur desciende
pluma negra y negra ola.
El cóndor no reconoce
más que la patria profunda:
si no encuentra cordilleras
rompe la tierra y las funda.
La morada de los cóndores
es vasta como un imperio:
construida entre las cumbres
más vastas del hemisferio.
La morada de los cóndores
es un lugar soberano:
instalada sobre el cielo
de los sudamericanos.
(2001)
Canción VI de “Cantares del mito americano”.
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