Mocosita
voy a tenderme una tarde
y en ese verde remanso
me sentiré tan dichoso.
Oh, mocosita mía,
ven a cultivar mi alegría.
Iré cantándole al viento
llorando por los caminos.
Mi corazón peregrino
se irá con tu pensamiento.
Oh, golondrina de otoño,
dulce mocosita buena.
En qué lenguaje te digo
que la estrella está dormida,
que el camino en que tú sueñas
tiene también sus heridas.
Oh, mocosita dorada,
serás tú la imagen soñada.
Si el viento cambia en las tardes
como se cambian las flores
no cambies tú la sonrisa
que roba los corazones.
Ven, mocosita buena,
ven a curarme las penas.
A la sombra de tus ojos
voy a tenderme una tarde
y en ese verde remanso
me sentiré tan dichoso.
Oh, mocosita mía,
ven a cultivar mi alegría.
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