Carnaval
ya no cabe ni una sola persona más en la plaza.
Un negro medio dormido, en una petisa manca,
lleva a la grupa un peludo de aquéllos que no se empardan.
El Conde de Romanones abunda en malas palabras
porque le viene gritando un gurí: ¡Viejo… las parras!
La rubia María Cachorro, dándole a la colorada,
se vino del Cerro al Centro seguida de su perrada.
Y María entre suspiros, disfrazada de gitana,
llevando un galán del brazo va con rumbo a la bailanta.
Tolentino se hizo el vivo con una mujer casada
pero el marido le puso el pajilla de corbata.
Al pardo Macaco Baio, por pegar un tajo a un máscara,
lo llevó la policía en un loco jaia-jaia.
Cantando cruza la línea o despuntar la alborada
un corda’o carnavalesco de morenos de Santana.
Cada vez que se le ocurre soplar el viento en la plaza,
el ambiente se satura de intenso olor a quitandas.
El guardia civil Procopio se emborrachó en la parada
y le dice desaforos a toda negra que pasa.
Pizpireta y coquetona, la sirvientita de casa
estrena un vestido nuevo de muselina estampada.
Y a medida que transcurre el tiempo el corso se agranda,
porque a pesar de la crisis, para fiestas siempre hay plata.
Pero a la noche traidora contraviniendo ordenanzas
policiales, se le ocurre jugar carnaval con agua.
Y adiós corso y mascarita, quitanderas y comparsas
y adiós vestidito nuevo de la sirvienta de casa.
Son las once y ya no queda en la calle sólo un alma
pero no obstante, la noche sigue jugando con agua.
Carnaval, carnaval, carnaval…*
* Alfredo Zitarrosa no canta este final.
(1975)
Candombe
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.
Violeta y Gilbert. Una historia de amor, locura y música, de Patricia Díaz-Inostroza, reconstruye en formato de novela de no ficción la relación entre Violeta Parra y el antropólogo suizo Gilbert Favre. Publicado por Pehuén en 2026, el volumen aporta nuevos antecedentes sobre el primer encuentro de la pareja y aborda la presencia del desamor en algunas composiciones de la artista chilena.
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La cantante y compositora hispano-argentina Marcela Ferrari presenta 30th (del disco que nunca salió), un proyecto de pop rock grabado en los años noventa que permaneció guardado durante tres décadas. Tras recuperar las cintas originales, digitalizar el material y completar las grabaciones, Ferrari ha iniciado la publicación de los nueve temas que integran el álbum, cuya edición completa está prevista para el 30 de diciembre de 2026. Los sencillos Carnavaleando y Cada mañana fueron publicados el 10 y el 28 de agosto, respectivamente.