Mi vieja viola (o Vieja viola)
de las horas de parranda y copetín,
de las tantas serenatas a la lora
que hoy es dueña de mi cuore y patrona del bulín,
¡cómo estás de abandonada y silenciosa,
después que fuiste mi sueño de cantor!*
Quien te ha oído sonar papa y melodiosa
no dice que sos la diosa de mi pobre corazón.
Es que la gola se va**
y la fama es puro cuento,
andando mal y sin vento
todo, todo se acabó...
Hoy sólo queda el recuerdo
de pasadas alegrías,
pero estás vos, viola mía,
hasta que me vaya yo.
Cuántas noches bajo el brazo de la zurda
por cubrirte del sereno te llevé
y por más que me encontrase bien en curda,
conservándome en la línea, de otros curdas te cuidé.***
Si los años de la vida me componen
y la suerte me rempuja a encarrilar,
yo te juro que te cambio los bordones****
me rechiflo del escabio y te vuelvo a hacer sonar.
* Alfredo Zitarrosa dice “Vieja viola, garufera y vibradora / de mis años de parranda y copetín, / de las tantas serenatas a la Lola / que hoy es dueña de mi cuore y la trompa del bulín, / ¡cómo estás de abandonada y silenciosa, / vos que fuiste mi sueño de cantor!”.
** Alfredo Zitarrosa dice “Y es que la gola se va”.
*** Alfredo Zitarrosa dice “Cuántas veces bajo el brazo de la zurda / cuidándote del sereno te tapé / y por más que me encontrara bien en curda, / conservándome en la línea, de otros curdas te alejé.”.
**** Alfredo Zitarrosa dice “yo te juro que te cambio las bordonas”.
(1932)
Tango
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