Imaginación
como tú en tu canción,
un mundo sin fronteras,
sin patrias ni banderas,
un pueblo sin nación.
Yo quise imaginarme
la Gran Revolución
quien derribara el mundo
que levantó el más puro
derecho de admisión.
Yo quise imaginarme,
como tú en tu canción,
que aún queda la inocencia
de creer en la existencia
de un dios sin religión.
Yo quise imaginarme
infiel a la lección
que afirma que la vida
es sólo un viaje de ida
a ninguna estación.
Pero ya lo ves,
mi querido y John,
nada es lo que es,
todo es sinrazón,
todo está al revés,
nada es corazón.
Han pasado los años,
los gozos y los daños
pero tu canción
sigue viva ahí,
nada pudo el F.B.I.,
sigue cantando
sólo creo en mi
imaginación.
Yo quise imaginarme,
como tú en tu canción,
extintas la avaricia,
el hambre, la codicia,
la guerra y la ambición.
Yo quise imaginarme
en paz, sin posesión,
sin látigo ni dueño,
tan sólo atado al sueño
que soñó tu razón.
"I just beleive in me..."
Imaginación.
"You may say I'm dreamer"
John Lennon
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
No es fácil sobresalir entre la vorágine de propuestas que luchan por conquistar un espacio en el disputado hábitat sonoro. Muy lejos de esa competición se encuentra Azimut, el nuevo trabajo de Joan Isaac junto a Eduard Iniesta, que se instala en otro ecosistema creativo.