Canción a Rosy para cuando estoy de viaje


No te imagino esperando
tras una puerta, llorando,
no te concibo en la calle
cabizbaja o tropezando.

No te imagino sufriendo
porque he tardado estos días.
Ni te imagino escuchando
novelones, tonterías.

Yo te supongo cantando
y preparando un paisaje,
donde no falte el casabe,
ni el areito, ni el traje.

Yo te imagino lustrando
conversaciones, proyectos,
para brindarme una fuente
de cotidianos afectos.

Para saborearlo juntos,
como el vino tinto,
como el buen café;
para darle soluciones
con la frente amplia
como siempre fue.

No te imagino tratando
de lograr un crucigrama,
ni enlazando corazones,
ni fingiendo un melodrama.

No te imagino escribiendo
tristes páginas al diario,
ni corriendo al lepelepe
más fresco del vecindario.

Yo te supongo vanguardia
de un maratón de limpieza.
Yo te recuerdo ajilando
la caña que voy cortando.

Te imagino levantada
a las seis de la mañana
preparando el nuevo día
que despierta en claridad.

Para saborearlo juntos,
como el vino tinto,
como el buen café;
para darle soluciones
con la frente amplia
como siempre fue,
y será.
Versión de Augusto Blanca
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Esta canción aparece en la discografía de
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