América tiene amores
tiene estrellas consteladas.
América tiene hermanos
que la buscan y la llaman.
Y todos se van uniendo
y abrazándose la miran;
países que son su cuerpo
enramado de alegrías.
Y llegan danzando, llegan
festejando amaneceres
y enlazan con sus canciones
los arrullos que la mecen.
Recibe con las Antillas
la cubana carcajada,
Haití con su rito antiguo
y la luz dominicana.
Regiones de cumbres quietas
reconocen su mirada
y bailan su algarabía
hondureña y mexicana.
Aliento del aire limpio
le regala Nicaragua;
serpiente emplumada adorna
el fervor de Guatemala.
Las palmas de Costa Rica
son las manos que se enlazan
con tierra salvadoreña
y Panamá, cintura alada.
Resurge la flecha eterna
de sus suelos desatados;
la envuelven los torbellinos
del amor venezolano.
Peso de la cordillera
con su mano desgranada
y el aire florece orquídeas
entre arepas colombianas.
Y todos se van uniendo
y abrazándose la miran;
países que son su cuerpo
enramado de alegrías.
Después aparece el viento
de Ecuador, y el mediodía
anuncia un dorado encuentro
de temblores y caricias.
Al lado Brasil murmura
y la llena de aguas claras,
de ritmos y de extensiones,
de misterios y de razas.
Así la van alcanzando
costa, sierra y altiplano;
la abraza el enigma entero
con el indio iluminado
Bolivia y Perú la buscan
en la tierra engalanada
y sienten la tarde tibia
nocturnal y paraguaya.
Más tarde Uruguay le entrega
sus colinas onduladas
y viene Argentina y canta,
toda sol, toda mañana.
Y al fin llega Chile puro
y este suelo americano
comprende que es uno solo
su amor y su cuerpo santo.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.
Violeta y Gilbert. Una historia de amor, locura y música, de Patricia Díaz-Inostroza, reconstruye en formato de novela de no ficción la relación entre Violeta Parra y el antropólogo suizo Gilbert Favre. Publicado por Pehuén en 2026, el volumen aporta nuevos antecedentes sobre el primer encuentro de la pareja y aborda la presencia del desamor en algunas composiciones de la artista chilena.
La cantautora cubana Liuba María Hevia dará a conocer su nuevo trabajo, integrado por once canciones dedicadas a la memoria, el amor, la patria, la migración y la esperanza, en un concierto el 19 de septiembre de 2026 en el Ateneo de Madrid. El disco cuenta con las colaboraciones de Ana Belén, el gaitero Hevia y Marisa Valle Roso, y combina sonoridades cubanas y caribeñas con la trova, el blues, el country, la música asturiana y elementos de cámara contemporánea. El primer sencillo, Amada tierra mía, se publicará el 18 de septiembre.
El Festival de Cine Ibero-Latino Americano de Trieste concederá este viernes 11 de septiembre de 2026 el "Premio Salvador Allende" a Joan Manuel Serrat, en reconocimiento a una trayectoria vinculada a la cultura, la defensa de la democracia y los derechos humanos y a su relación con América Latina. La ceremonia tendrá lugar a las 17:00 horas en la Sala Igea del Palazzo Mattei di Paganica, sede histórica del Instituto de la Enciclopedia Italiana Treccani, en Roma, en colaboración con la Enciclopedia Italiana Treccani-Fundación Treccani Cultura.