Hasta encontrarnos
al eclipsarse en mi interior
cuanto silencio apoyare
con mi silencio y mi no estoy
de qué manera puedo ver
si nunca miro alrededor.
Cuántas salidas cerraré,
indiferente al corazón
y que fácil puede ser
creer que haces lo mejor,
hasta que tú me haces saber
de la tristeza y el dolor,
de tu dolor.
Bajan gotitas de estrella en tu rostro niñez,
borra tu voz el silencio de un mundo al revés
y puedo cambia el miedo de ayer
si empiezo a escuchar.
Y si miramos rostro adentro el interior
niño y niña rostro humano,
alcanzaría a cuánta infancia nuestra voz
y nuestras manos,
alcanzaría a cuánta infancia se perdió
hasta encontrarnos.
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