Ya no soy una isla
te amo y sé que mi puerta no es el agua
ni mi corazón un desierto,
si pudiera guardarme,
como guarda el avaro su tesoro
mi amor se pudriría entre sollozos
y mi arpegio en estruendos de agonía.
Porque te amo sé, que me importan
otro llanto y otra noche,
otra oscuridad y otras tinieblas.
Los contornos de mi isla se diluyen
en el mar, siempre gris, de la injusticia
y en la noche silenciosa de los cuervos.
Adiviné que tú, yo, tu cara y la mía,
se sonríen con la risa de los niños
y se lloran en el mar de los lamentos.
La savia de las rocas me dirá
de islas y desiertos, me hablará
de miedos y de ausencias,
y estaremos en el duro corazón de los basaltos
y en la llama inextinguible de los sueños.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.