Escalera a escena
dos pibes en verano
tan niños como flacos
la vida en bañador.
Puertito, rompeolas,
la Salle, 3 de Mayo
y aquel primer ensayo
mezclando Silvio y Monk.
Sonaban Buenos Aires,
los discos de Palmera,
Imago en la frontera,
buen día nos de el rock.
Un sol de Nuevo Cauce,
nos traen en su garganta
y Luis y Pedro cantan
la negra y el ratón.
¿Por qué escalera subimos?
¿por qué escalera llegamos
sin darnos cuenta?
¿y dónde está la escalera,
por dónde diablos se sube
hasta la escena?
Comienzan los noventa,
ya son más de diez años
subiendo al escenario
y cada cual a su son.
Después de tanto tiempo
volvemos frente a frente,
eléctrica corriente
en una sola voz.
Y Pedro encubrió a Silvio
en casa de Varela,
Berlín con Luis Morera,
A duras penas rap,
Luisito con Alfredo
arranca mil motores,
Pacheco y Borondones
sus teclas en Astral.
La música y el tiempo
nos dejan sin amigos,
sin besos los domingos,
sin nuestro bañador,
no ha sido nada fácil,
las pruebas son muy largas,
los cables con chicharras,
ensayos un millón.
No ha sido nada fácil
llegar hasta la escena,
subir esa escalera
de aplausos y temor,
no pienses que me quejo
en contra del destino,
soy yo quien ha elegido
en qué dejar su amor.
Incluida en el disco de Luis Fernández "Lo que me gusta... lo que no me gusta" (1994)
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.