Despiértame al amanecer
a introducirse rizo y negro en mi habitación
a oscuras saltará sobre mi embozo ávido y gruñón
pero su hocico no me encontrará
y es que mis cosas ya enredaban sin querer
Jorgito crece y necesita sitio ¡Hay que ver!
A ti te está saliendo cara mi cerveza
y cada vez juega mejor mi padre al ajedrez
Me voy, me voy, lo que empezaste acábalo
hay quien requiere tu regazo más que yo
retira un plato, pero no, no se lo des a nadie
que no ha cambiado casi nada, madre
No te entristezcas al echar en falta mi batín
también tú hiciste un día tu maleta de amor,
al fin y al cabo aún oyes niñerías a tu alrededor
y a la hora de fundir plomos, Agustín.
Quizás fui un poco demasiado arisco para ti
quizás aun no entiendes mi lenguaje o no te se captar
tal vez últimamente hemos estado algo ocupados para hablar
pero mi casa está a un soplo de aquí.
Me voy, me voy, despiértame al amanecer
me voy a amargarle la vida a otra mujer
deshaz mi cama pero no, no se la des a nadie
Que no ha cambiado casi nada madre.
(1975)
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