Tengo un amigo
fuimos compadres en flor,
yo me encontré una guitarra dormida
y a él lo hicieron pastor,
¡vaya granujas!
con las ovejas nos íbamos a pescar
y aprendimos a cabalgar.
Y en la noche de los tiempos
nos hicimos compañía,
yo le abrí mi fantasía,
él me dio sabiduría y aposento,
y era fácil caminar sobre los vientos.
Un rayo extraño quebró el horizonte,
ya no me siento cantor,
he levantado una casa en el monte
y él se ha comprado un tambor,
¡pobres ovejas!
van a tener que ponerse el despertador
y olvidarse de su señor.
Y ahora estamos todo el día
ofreciéndonos asiento;
él destroza melodías,
yo le doy sabiduría o me la invento,
y así vamos aguantando, tan contentos.
(1982)
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
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