Carmen
yo era el tonto que, a diario,
se maltrataba la vida,
esclavo de tus horarios.
Y, hasta el lucero del alba,
quería ser el pagano
que vendería su alma
por ese cuerpo serrano.
Lo más bonito del barrio
te mata cuando camina;
las guapas no tienen novio,
les salen en cada esquina.
Quise entrar a ese corrillo
de tunantes y sabuesos.
¡Qué peligro, Carmen,
uno solo de tus besos!
Ni golfo ni caballero,
ni tu sultán me veía,
y donde otros se rindieron,
mira tú, por dónde, un día
dejaste la llave puesta
y me invitaste, furtivo,
a la hora de la siesta
aquel verano perdido
en que me fui voluntario
para treparme a tu boca,
noche y día por tus labios,
enreda'o entre tu ropa.
Ese dulce calorcillo
se hizo dueño de mis huesos.
¡Qué peligro, Carmen,
uno solo de tus besos!
Y fue mi rompecabezas,
y mi cabeza un juguete,
y, en manos de tu belleza,
se fue mi vida al garete.
Y se apagó mi farol,
y luego vino el desierto
y me curé con alcohol
la herida de tu recuerdo.
Pero por ti correría
a ciegas por el alambre,
dame de tu brujería
que me alborota la sangre.
Mi corazón de chiquillo
de tu boca sigue preso.
¡Qué peligro, Carmen,
uno solo de tus besos!
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.
Violeta y Gilbert. Una historia de amor, locura y música, de Patricia Díaz-Inostroza, reconstruye en formato de novela de no ficción la relación entre Violeta Parra y el antropólogo suizo Gilbert Favre. Publicado por Pehuén en 2026, el volumen aporta nuevos antecedentes sobre el primer encuentro de la pareja y aborda la presencia del desamor en algunas composiciones de la artista chilena.
La cantautora cubana Liuba María Hevia dará a conocer su nuevo trabajo, integrado por once canciones dedicadas a la memoria, el amor, la patria, la migración y la esperanza, en un concierto el 19 de septiembre de 2026 en el Ateneo de Madrid. El disco cuenta con las colaboraciones de Ana Belén, el gaitero Hevia y Marisa Valle Roso, y combina sonoridades cubanas y caribeñas con la trova, el blues, el country, la música asturiana y elementos de cámara contemporánea. El primer sencillo, Amada tierra mía, se publicará el 18 de septiembre.
La cantante catalana Silvia Pérez Cruz ofreció el 23 de agosto de 2026 un concierto gratuito en la iglesia de San Francisco el Nuevo, en La Habana Vieja, en un contexto de apagones prolongados y dificultades de abastecimiento. Acompañada por Bori Alberto, Marta Roma y Carlos Monfort, interpretó canciones de su repertorio y de su álbum Oral_Abisal en una actuación que, según relató posteriormente, fue la más importante de su gira latinoamericana por su significado humano.