El joven del caserío
va paseándose el vestir de azul
y los obreros marchando,
desafiando.
Francisco Gómez era un pescador.
Ahora camina guiando un Ford,
pues, Gómez va marchando,
desafiando.
Y el joven del caserío
que vio a su madre rogando,
planchando, va marchando.
Francisco era cargador de un truck,
pero hace un mes el alma se encerró,
pues Gómez va marchando,
desafiando.
Con sus tres hijos una vez emigró,
pero uno de ellos en Indiana murió,
pues Gómez va marchando,
desafiando.
Ante el templo de la indecisión
los compañeros alzan su canción:
“Borinquen bella para
los obreros”.
El dinero que el yanqui robó
será ahora del que lo sudó,
y los obreros marchando,
desafiando.
Rock lento
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.