Al frente
iremos delante, en la primera fila,
para recibir con los ojos abiertos
la primera lluvia de balas.
Y no caeremos,
iremos agónicos entre solas flores,
viviendo la sublimidad
de la rosa
en la cruz del corazón.
Llevaremos la palabra
a las calles angustiadas.
Llevaremos el sol
en cada beso
como en cada verbo
una noche sublevada.
Romperemos la tristeza
como un canto de alegría
que va rompiendo la monotonía de un dolor.
Siglos con dolor de cadenas.
Ya no es posible seguir cayendo
sin levantarse;
es preciso caer
levantándose,
floridos de claveles,
mirando el polvo militante
que en la inmensidad
se fundó con el polvo de la sola estrella,
con un lirio desprendido
de nuestro mundo verde y abierto,
acallado en múltiples cristales, la muerte ausente.
Ya no es posible seguir cayendo
sin olvidar escribir sobre el pavimento
la sonrisa de un hombre amado.
Ya no es posible...
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.