Cientos de años atrás
hombres y mujeres
como nosotros crecieron,
como nosotros viajaron
hacia su destino.
Pescaron las charcas de los ríos,
ordenaron sus cosechas,
declararon sus leyes,
cantaron sus costumbres,
gozaron de su abundancia.
Unos vinieron libres
y otros llegaron esclavos,
construyendo murallas,
cuidando animales.
Unos pensaron la muerte y el alma,
otros fueron sabios,
otros ocurrentes,
unos embrutecidos,
subdesarrollados.
Y yo los veo:
patriarcas legando significados,
matriarcas caminando por los bosques,
nombrando cada planta, cada roca.
Y no queda marca de ellos,
ningún registro;
toda esa gente se fue,
perdida toda esa experiencia,
nada queda.
Contesto que todo queda en el aire,
todo queda en los olores y la atmósfera,
todo queda;
y en las noches estrelladas
los veo desnudos, los veo salvajes.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.