María Coraje
Tiene un vestido negro y de madera negros pendientes.
Quince hijos parió su duro cuerpo
y trece amamantó del mismo pecho.
Tres se llevó la guerra, junto a la sierra se los perdieron.
Se los llevó la patria, con un aire triunfante cantó el correo.
Cinco días estuvo sin ver el cielo.
Su condena fue siempre, siempre el silencio.
Tuvo un hijo minero y una tarde sangrienta
envuelto en sangre y lodo se lo trajeron.
Con el paso tranquilo subió el camino del pozo negro
y al llegar al portón extravió la mirada y escupió al suelo
con el ceño fruncido bajó p'al pueblo
y pasó quince días sin ver el cielo.
Se le endulzan los ojos cuando recuerda su primer beso,
cuando estrenó vestido para el bautizo del primer nieto
y del viaje de novios y de su miedo
al entrar en la alcoba junto a su dueño.
Él se cansó una tarde de estar despierto
cuando estrenaba el campo su manto nuevo.
Tiene un hijo poeta, un carpintero y tres en Méjico,
otros dos en la mina, uno que es fraile y el más pequeño,
que siempre fue muy guapo, pluscuamperfecto.
Hoy es una flor tierna de invernadero.
Ella a todos cobija bajo su manto
y recuerda sus nombres y el cumpleaños.
(1970)
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
Rajery y Raúl Rodríguez publican Mandry ve? (¿Aún duermes?), un álbum conjunto de once canciones nacido del diálogo entre la tradición musical de Madagascar y el flamenco. La valiha malgache y el tres flamenco se encuentran en un repertorio formado por composiciones propias, piezas tradicionales e improvisaciones, con conexiones rítmicas que alcanzan también a los sones cubanos.