Carmina
tienla su padre encerrá,
que nun quier que nos casemos
porque yo nun tengo ná.
Ella estudia con les monjes
y nun para de llorar.
Nun me llores más, Carmina,
que esto pronto pasará.
Señor cura, yo la quiero
y con eso ye razón
pa casarnos, que nun quiero
reñir con suo padre, no.
A la seis estai mañana
en la ermita tai los dos,
que nu hay naide que desfaga
lo que ta fecho ante Dios.
(1970)
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
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El nuevo libro Mig segle vora el drac. Una història del grup Falsterbo de Miquel-Lluís Muntané reconstruye más de medio siglo de trayectoria de Falsterbo, uno de los grupos fundamentales —y el más longevo— de la Nova Cançó, y, a través de su historia, recupera una parte esencial de la memoria musical y social de Cataluña.