Dos pueden ser la eternidad
tenían todo bien hablado
el veneno señalado.
La luna vigilante les comprendió
a veces no se tienen ganas
de luchar contra fantasmas.
Los amantes se encadenan
en silencio a las estrellas
sus cenizas son los restos del amor.
Tomaron el camino y nadie les vio
tú conmigo, yo contigo
no hacen falta más testigos
el reino del silencio les envolvió
se abrazan sin decirse nada
la impotencia en la mirada.
Dos que se atrevieron a saltar
dos asomándose al final
dos que se volvieron a encontrar
donde solo hay oscuridad
dos pueden ser la eternidad.
¡Si hubiéramos sabido! ¡Nadie pensó!
Se galopan breves las palabras
todos saben cuanto callan.
Les dieron tierra juntos y alrededor
el odio antiguo les abrasa
caminando hacia sus casas.
(1986)
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