La tercera no me la pierdo
por no haber aún nacido,
el festín de los cañones,
la fiesta del estallido.
Me los perdí, mala suerte,
las bombas con sus silbidos,
las trincheras en el frente,
el fusil, los alaridos.
Después vino la segunda
y fue mejor todavía,
pero como yo era un niño
no fui de la artillería.
Me regalaban fusiles,
pistolas de fantasía
pero no causaban daño:
eran pura porquería.
Podré perderme disputas.
peleas sin atractivo,
jaleos en el Estadio,
divorcios consecutivos.
Podré perderme una rosca
en algún día festivo,
pero la próxima guerra.
esa, por ningún motivo.
Hubo aquí muy buenas guerras
con occisos eminentes
murió hasta Pedro'e Valdivia
y muchísima más gente.
Murieron conquistadores,
los indios altivamente,
pero yo me las perdí
porque no estaba presente.
Y una guerra muy mentada
fue la de la Independencia:
se mataron españoles
con patriótica licencia,
con la pólvora y la espada
se les hizo resistencia,
pero yo me quedé afuera:
¡me la perdí por ausencia!
Me perdí las guerras santas,
las diecisiete cruzadas.
jamás corté una cabeza,
ni una sola rebanada.
Apenas alguna vez
he dado una bofetada
y a lo más, en los sesenta
construí una barricada.
Me ofrecen guerras insulsas
que no están a mi medida:
guerra contra el alcoholismo,
guerra también contra el SIDA.
Yo quiero una buena guerra
para mi furia homicida
y esta tercera que viene
me la tengo prometida.
Guerras con gases malignos,
con sablazos y escopetas,
guerras de grueso calibre
con tanques y bayonetas.
Y si nos quedamos cortos
pongamos más altas metas:
¡Hagamos esta tercera
pa' acabar con el planeta!
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.