La hija del mago


Se ha dormido mirándose en el espejo
en un blanco caballo remonta el vuelo
al lugar donde sólo se vive en sueños
y los montes se cubren con terciopelo.

Ella pide a su padre como en los cuentos
una escoba que vuele hasta el firmamento
y un anillo de hierro que al darle un beso
tengas todo al alcance de tus deseos.

De gaviota muy blanca se sube al cielo
como sapo verdoso recorre el suelo
de esqueleto visita los cementerios
mariposa con alas de olor a espliego.

Pero hay algo que envidio porque no tengo
conseguir que me quiera el hombre que quiero
cambiaría la escoba por darle un beso
le daría el anillo y sería mi dueño.

Se convierte el anillo en un gato negro
y la mira ladino con ojos tiernos
cuando ve que se pasa todo el invierno
enroscada en el miembro de aquel mancebo.

Y el verano les trajo en un paño envuelto
como pan recién hecho lo que pidieron
una niña con oro enredado al pelo
y una escoba pequeña colgada al cuello.

Y la niña se duerme sobre el espejo
y en un blanco caballo remonta el vuelo
al lugar donde sólo se vive en sueños
y los montes se cubren con terciopelo.

(1984)

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