Juana
se moría la tarde
miraba el vacío
en un banco del parque.
Saqué de la cartera
pan y chocolate
apoyaste los libros
en el tronco de un sauce.
Partimos la merienda
no miramos a nadie
dos lágrimas cayeron
en tu blusa impecable.
Cogidos de la mano
recorrimos la calle
reteniendo el paisaje
bebiéndonos el aire.
Dijiste alguna frase
hablando de tu madre
tumbados en el prado
quisimos ser gigantes
para escapar de todo
de leyes y marcajes
"a las diez en la casa
si no, verás tu padre".
Te miraba distinta
cuando murió la tarde
cumplimos trece años
hiciste un largo viaje
un viaje interminable
del que no regresaste.
(1966)
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
La cantautora de Tortosa repasa el significado de su nuevo triple álbum, explica el simbolismo de Groenlàndia, reivindica el papel del BarnaSants en su trayectoria y recuerda el concierto con el que clausuró la 31ª edición del festival junto a la Banda de Música de La Sénia.
El nuevo libro Mig segle vora el drac. Una història del grup Falsterbo de Miquel-Lluís Muntané reconstruye más de medio siglo de trayectoria de Falsterbo, uno de los grupos fundamentales —y el más longevo— de la Nova Cançó, y, a través de su historia, recupera una parte esencial de la memoria musical y social de Cataluña.