Juego de niños


Un rumor de sombras, sigiloso juego sádico,
el niño sin sonrisa, su mirada era un témpano.
Así creció en el vacío hogar de un orfanato
escenario donde sufre su primer maltrato.
El cariño brilla por su ausencia
no sabe porqué pero su piel está marcada con violencia.
¿Quién fue el culpable? ¿Quién defiende su inocencia?
Nadie. La soledad golpea su conciencia.
Al cumplir diez años le entregan en adopción
no está lejos la prisión, secuelas de sumisión.
Un bohemio taciturno nunca en calma.
No siente: su dura infancia se llevó su alma.
Ahora comienza la odisea, el terror.
En la escuela conoce el silencio del rencor. Temor.
Juego de niños que apuñala su honor.
En su mente se ahoga un grito de auxilio,
su impotencia le hace volar contra el cirio.
Ya no sale ni al recreo, el miedo le mata.
Le bautizaron con maldad. Ahora le llaman "rata".

Y así golpe a golpe se escribe la historia
del niño que nace y se hace en la escoria.
Su casa es la calle y la calle la escuela
que doma sus sueños a punta de espuela.
Y crece obligado a deber sin derecho
a sobrevivir como puro desecho.
Alerta penetra con sangre y a fuego,
la infancia es penal y el colegio talego.


Insomnio. El juego ya se pone serio,
se tiñe de agresión lo que antes sólo era improperio.
Un niño cruel a diario le provoca el miedo
que derrama odio frío, corazón de hielo.
El líder rodeado de secuaces sedientos
de una humillación salvaje, conjura del necio.
El no ser de la élite, lo siento, tiene un precio
sino, mira pa' un lado, respeta el pacto del silencio.
Ya no quiere ir al colegio, el pánico le acerca
lentamente a cometer un sacrilegio.
¿Por qué tanto dolor concentrado en el mismo alumno?
Cada noche sudor frío y terrores nocturnos.
Las horas en su casa son una sentencia
cautivo en la custodia de un castillo de inocencia.
Tanta violencia precipita su conciencia
el suicidio
su alma busca el reino del exilio.

Y así golpe a golpe se escribe la historia
del niño que nace y se hace en la escoria.
Su casa es la calle y la calle la escuela
que doma sus sueños a punta de espuela.
Y crece obligado a deber sin derecho
a sobrevivir como puro desecho.
Alerta penetra con sangre y a fuego,
juego de niños, juego de niños.

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