Atxiketan potxiketan
aparecieron catorce viejas, tocando la trompeta,
montadas en siete burros.
Los burros eran bien pequeños y,
en cambio, las viejas tremendas.
¿Cómo demontre cabían los culos de aquellas viejas?
Vende una chiquita de caramelos,
está muy bien dice el confitero.
Cuando vamos a Otxandiano,
el día de Santa Marina,
tomaremos chocolate frente a Vulcano.
Vende una chiquita de caramelos,
está muy bien dice el confitero.
Hay ciertas señoritas por San Sebastián
que salen de paseo los días de fiesta por la tarde;
además tienen novio, tres barquilleros,
siete soldados veteranos y dos carabineros.
En nuestra cuadrilla, nuestra cuadrilla
abundan los borrachines, solteros y
encima nadie tiene intención de casarse,
ni ahora ni nunca.
Dichoso tener que casarse.
Mejor que casada viviré soltera.
Dichoso tener que casarse.
Antes que casado prefiero soltero.
El cancionero vasco es muy dado a mezclar temas, melodías, idiomas y todo. Elorrio, Otxandio, San Sebastián, señoras, burros, culos, trompetas, Santa Marina, Vulcano, confiteros, señoritas, chocolate, barquilleros, soldados, carabineros... Y finalmente, solteronas y solterones. ¡Qué bien vivíamos cuando todos ellos éramos uno! Es decir, en ese momento en que somos uno.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
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