Ven


Por enésima vez he estado soñándote;
compartíamos coordenadas en el curso de un viaje astral.
Se vibraba que éramos la otra parte del otro,
abrazados lo comprobábamos y encajaban las mitades.

Me jurabas que eras tú quien me soñabas,
te pellizqué las mejillas por si no eras verdad.
Comenzaban a pasarnos cosas raras,
nos crecían unas alas y volábamos de la mano.

Pero cuando vuelvo de soñar, al aterrizar en la cama,
tu rostro se ha borrado y te has desvanecido
como si de donde venimos te rebobinara alguien
que aún no sabe que has nacido para mí
y que yo he nacido para ti.

Cuando puedas, vuelve a mi lado,
que sin ti no sé volar.
¡Ven! ¡Ven! ¡Ven!
Te amo.


Hago dibujos intentando tu imagen.
rastreándote sin rastro, delineando una obsesión.

Dibujos que empiezo mil veces
y que se quedan con las ganas en las hojas de mi bloc.

Sé que no sé nada de ti y al mismo tiempo ya lo sé todo
y para completar el absurdo no sé ni tu nombre.
Algún día lo entenderemos recordando el futuro
porqué sé que has nacido para mí
y que yo he nacido para ti.
Versión de Joan Amèric
Idiomas

Comentarios

Traducción: Mercè Climent

Esta canción aparece en la discografía de
LO + LEÍDO
1.
Silvio Rodríguez inicia en Barcelona su nueva gira
[02/09/2026] por Xavier Pintanel

El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.

2.
Cuando el streaming nos acercó la música, pero alejó a los músicos
[13/08/2026] por Xavier Pintanel

Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.