Don Juan
a un erizo perdido o al hijo de un jabalí.
Y gloria a don Juan por haber sonreído
a la chica que los otros nunca hubieran querido.
Es muy fea, esta muchacha: yo la quiero.
Gloria al agente que detiene la circulación
para que puedan cruzar los gatos del callejón..
Y gloria a don Juan por haberse citado
con la chica que los otros habían rechazado.
Es muy fea, esta muchacha: yo la quiero.
Gloria a quien no quiere gritar con la gente
y se niega a participar en un linchamiento.
Y gloria a don Juan por su discurso galante
a la chica en quien los otros no encontraban ningún encanto
Es muy fea, esta muchacha: yo la quiero.
Gloria al cura que protegió a un protestante
cuando por San Bartolomé la sangre inundaba las calles.
Y gloria a don Juan, que cubrió de besos
a la chica que nadie besaba por los rincones..
Es muy fea, esta muchacha: yo la quiero.
Gloria al soldado que tiró el fusil
Cuando le dijeron: “Tienes que matar al rehén.”
Y gloria a don Juan por haber desnudado
a la chica que nadie había arremangado..
Es muy fea, esta muchacha: yo la quiero.
Gloria a la monja que, en un día frío y blanco,
descongeló con su mano el pene del pobre manco.
Y gloria a don Juan, que hizo encenderse y relucir
un culo que, a parte de sentarse, no servía para nada.
Es muy fea, esta muchacha: yo la quiero.
Gloria a aquel que, sin tener ningún ideal sagrado,
vive sin tocarles las pelotas a sus vecinos.
Y gloria a don Juan, que quiso hacer el amor
con aquella que, sin él, hubiera muerto virgen ¡qué horror!
Es muy fea, esta muchacha: yo la quiero.
(1976)
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.