Entre el cangrejo y el escorpión
hay un león y una balanza
y, justo en medio, el escalofrío
virginal que me hace estremecer,
entre el cangrejo y el escorpión.
Entre el escorpión y el cangrejo,
si retrocedo lo tengo jodido,
y si avanzo las punzadas
me envenenarán la sangre,
entre el escorpión y el cangrejo.
Sé de tres pares de cuernos
(el carnero, la cabra, el toro)
que me acosan las entrañas
mientras corro por el desfiladero.
Me libro de ellos, y el sol labra
con arada de oro mi jadeo
cuando la flecha del centauro
quiere alimentarse de mi corazón.
Dos gemelos, a ambos lados,
me estiran las manos
y me desgarran, paso a paso,
músculo, hueso, vigas y tabiques.
Me zambullo durante mi huída
en los abismos más profundos
para hallar una oscura acogida
en las fauces de los tiburones.
De un zarpazo, un rey me lanza
grito arriba, y caigo de bruces
sobre un plato que danza y danza
pero se niega a darme el peso.
Y, rodeado por la desnudez
de las pinzas y el aguijón,
del silencio hago pureza
y me constelo en mi rincón.
Martirio llevó el pasado domingo 12 de abril al Auditori de Barcelona, en el marco del Ciclo de canción de autor BarnaSants, su espectáculo Al sur del tango, una propuesta que enlaza las raíces compartidas entre Argentina y España desde una interpretación que es tanto voz como gesto y emoción.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.