La hecatómbola
acercaos y mirad:
sorteamos alegrías y penas,
besos y puntapiés.
Sorteamos colores y razas,
lenguas y religiones,
caricias y amenazas,
lechos de plumas y de cartones.
Vuestra incierta existencia
la decidirá el azar.
¡La Hecatómbola ya está abierta
y todos deben jugar!
- A ti te ha tocado Nigeria:
moscas, hambre, el vientre hinchado.
Algunos meses de miseria
y bien pronto muerto y enterrado.
- Tú vas a Bangkok, pequeña.
Serás puta a los catorce años,
con un hijo, y sin ayuda
de nadie, propios o extraños.
- Tú irás a Rumanía
y serás carne de orfelinato.
Llorarás de noche y día
solo y atado a tu cuna.
- Tú vivirás en Brasil,
meu menino. Que tengas suerte
y no te encuentres demasiado pronto
con un escuadrón de la muerte.
- Tú ya nacerás con la Sida,
como quien trae un pan debajo del brazo.
Acaba de empezar la partida
y ya te han quitado hasta el último as.
- Tú, muchacho, es una pena,
malvivirás como camello
hasta que un poli, por la espalda,
te vuele el cerebro.
- Tú, de aquí a veinte años justos,
entrarás en la cámara de gas.
Si tuvieras la piel clara
no te meterían en ella.
- Donde tú vas no te quieren demasiado.
Mañana, en un contenedor,
el basurero encontrará
el cadáver de un recién nacido.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.