Cinco años para siempre


Tengo cinco años, soy un niño
que ya nunca se hará mayor:
los muertos no crecen.
No recuerdo si nací
en el Raval o en Beirut.
Tal vez en Nigeria...

No recuerdo si era blanco,
negro o amarillo. Mi sangre
era roja.
Me quedan pocos recuerdos:
no tengo padres, no tengo juegos,
amigos ni lengua.

Ya no puedo saber si he muerto
ahogado, buscando un puerto
lleno de promesas,
o tal vez en un callejón,
rodeado de miedo, oscuridad,
frío y miseria.

Tal vez descuartizado
por machetes, o ardiendo
por unas fiebres,
o en el infierno de un bombardeo...
Al mirar el pasado, no veo
más que demencia.

Soy yo solo y soy millones.
Duermo esta noche en el fondo
de las conciencias.
Por mucho que queráis negarme,
siempre os cogeré de la mano:
¿notáis como arde?.

Expulsado del Paraíso,
he vivido sin una sonrisa,
sin ternura,
y ahora solamente soy y seré
un intenso dolor que tiene
cinco años para siempre.
Versión de Miquel Pujadó
Idiomas

Esta canción aparece en la discografía de
LO + LEÍDO