Si quisierais escuchar


Si quisierais escuchar
abriríais la ventana.
Por peldaños de canción
las verdades suben deprisa.

En el corazón de la noche
un nuevo cántico comenzaba
para que os acompañe el paso
en el umbral de la esperanza.

Hay que quemar todo el recuerdo
de un ayer lleno de tristeza
en hogueras del mañana
que es ya hora de encender.

Mirad siempre adelante,
dejad atrás los llantos.
Levantado desde el fondo del mar
el sol joven enrojece.

Desvelada por mi grito
de la pesadilla, la luz lenta
ávida de cada surco
caminaba la ancha tierra.

Se tendía por el arenal,
abrillantaba blancas velas.
Cabalgando al lomo del viento
superaba la cresta.

En el orden de la luz
veíamos resplandecer la casa
que intentábamos guardar
cuando desgobernaban ladrones.

El aire llevaba buen olor
de trigo tierno, de retama.
Es salvada del peligro
de morir la amapola.

Oíd ahora como el canto
troceaba la cadena
por la vileza del miedo
que amarró nuestra lengua.

Una voz, las dos manos
unas fuertes manos extendidas.
Despertaos, gente del campo
ya que es hora de la siega.
Despertad obreros,
ya que es la hora del trabajo.
Versión de Marina Rossell
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Esta canción aparece en la discografía de
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