La gallinita (o Cancioncilla)
ya no quiere poner más huevos,
a la porra este jornal
que hace tiempo que me ata.
Si me vienen ganas de hacer más huevos
me haré venir un restreñimiento
no tendrán más huevos frescos,
quien de mí se aproveche.
La gallina ha dicho que no:
¡Viva la revolución!
A cambio de algún grano de trigo
me han quitado la fuerza de volar
pero os prometo que se ha acabado
tengo por delante una vida.
Y no sufro por el destino
que una vez librada al camino
no habrá ninguna dificultad
para que me entienda con las vecinas.
Y los gallos que conmigo dormirán
los buscaré sanos y valiente
que estoy cansada de impertinentes
y de pasar noches aburridas.
Que quede claro para siempre,
que yo de tonta no tengo nada,
y puestos a hacer no me viene
de un segundo restreñimiento.
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