Porque quiero
Porque yo quiero que llueva
Salía ella de casa… porque quiero
Porque yo quiero que saliera
Tenía yo un paraguas… porque quiero
Porque yo quiero tener
Yo dije de taparla… porque quiero
Porque yo quiero ayudar
Me dijo que encantada… porque quiero
Porque yo quiero encantar
Después ella me abrazó… porque quiero
Porque yo quiero abrazar
Felices de estar vivos… porque quiero
Porque yo quiero vivir
Después hablamos un ratito… porque quiero
lo que quiero yo, es hablar
Volamos a otros mundos… porque quiero
Porque yo quiero volar
Otros mundos deliciosos…. porque quiero
Porque este mundo es que es odioso
Lo vimos todo claro… porque quiero
Porque yo sé que está muy claro
Comimos de lo bueno… porque quiero
Yo me lo quiero comer
Todos éramos amigos… porque quiero
Porque estoy harto de enemigos
Todo era fabuloso… porque quiero
Ya estoy harto de sentir asco
Todo era de todos… porque quiero
Porque todo, todo era de todos…
Y aquí se acaba la canción… porque quiero
Todo empieza dentro de uno mismo.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.
Violeta y Gilbert. Una historia de amor, locura y música, de Patricia Díaz-Inostroza, reconstruye en formato de novela de no ficción la relación entre Violeta Parra y el antropólogo suizo Gilbert Favre. Publicado por Pehuén en 2026, el volumen aporta nuevos antecedentes sobre el primer encuentro de la pareja y aborda la presencia del desamor en algunas composiciones de la artista chilena.
La cantautora cubana Liuba María Hevia dará a conocer su nuevo trabajo, integrado por once canciones dedicadas a la memoria, el amor, la patria, la migración y la esperanza, en un concierto el 19 de septiembre de 2026 en el Ateneo de Madrid. El disco cuenta con las colaboraciones de Ana Belén, el gaitero Hevia y Marisa Valle Roso, y combina sonoridades cubanas y caribeñas con la trova, el blues, el country, la música asturiana y elementos de cámara contemporánea. El primer sencillo, Amada tierra mía, se publicará el 18 de septiembre.
La cantante y compositora hispano-argentina Marcela Ferrari presenta 30th (del disco que nunca salió), un proyecto de pop rock grabado en los años noventa que permaneció guardado durante tres décadas. Tras recuperar las cintas originales, digitalizar el material y completar las grabaciones, Ferrari ha iniciado la publicación de los nueve temas que integran el álbum, cuya edición completa está prevista para el 30 de diciembre de 2026. Los sencillos Carnavaleando y Cada mañana fueron publicados el 10 y el 28 de agosto, respectivamente.