Mi pueblo y yo
ásperos vinos de burla
mi pueblo y yo.
Escuchábamos fuertes
argumentos del sable
mi pueblo y yo.
Una tal lección
hemos tenido que entender
mi pueblo y yo.
La misma suerte
nos unió para siempre:
mi pueblo y yo.
¿Señor, servidor?
Somos inseparables
mi pueblo y yo.
Tenemos la razón
contra bordes y ladrones
mi pueblo y yo.
Salvábamos las palabras
de nuestra lengua
mi pueblo y yo.
A bajar escalones
de duelo aprendíamos
mi pueblo y yo.
Bajados al pozo
miramos arriba
mi pueblo y yo.
Nos alzamos los dos
en encendida espera
mi pueblo y yo.
(1968)
A la memoria de Pompeu Fabra. Traducción: Miquel Pujadó
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