Valsecito
y la miró con mucho más ternura de su antiguo modo de mirar,
no maldijo a la vida tanto como maldecía antes al hablar
ni la dejó sola y callada y ella oyó asombrada cuando la invitó a pasear.
Entonces fue a ponerse linda como hacía tiempo no solía estar
con su vestido escotado oliendo a guardado de tanto esperar.
Después se tomaron del brazo como lo habían hecho mucho tiempo atrás
y llenos de ternura y gracia fueron a la plaza y se empezaron a abrazar.
Y allí danzaron tantas danzas que la vecindad entero despertó
y la felicidad fue tanta que la ciudad toda se iluminó.
Y fueron tantos besos locos, tantos gritos roncos como no se oían ya
que el mundo comprendió y el día amaneció en paz.
(1970)
Adaptación: Braulio López y Pepe Guerra (Los Olimareños)
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