Nada hay urgente


Nada hay urgente salvo abrazarte,
Y vivo en precario cuando no estás,
Dame una excusa,
Dame sólo una,
Y mañana mismo te olvidaré.

Nada hay urgente salvo desnudarte,
Haces que el tiempo falaz haya traicionado,
Las noches cuando no pasan,
Si me giro y no me encuentro,
Con tu cuerpo menudo aquí en mi cama.

Nada hay urgente ni necesario,
Me abandono en los brazos del deseo,
Y si llueve que llueva,
Me da igual pincharme,
Cuando recojo rosas de tu pecho.


Y si los vientos me llevan a tus labios
Libaré del cáliz de la flor,
El dulce veneno,
Que ahora me envenena,
Y me rindo esclavo de tus sábanas.

Y navego mares como un corsario,
Y despliego el mapa del tesoro,
Que me llevará a la isla,
Que tienes bajo el vientre,
Donde beberé la miel de tu licor.
Versión de Joan Isaac
Idiomas

Comentarios

Traducción al castellano: José Manuel García Gil

Esta canción aparece en la discografía de
LO + LEÍDO